El Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por Natalia Chueca (PP) con el respaldo de Vox, ha puesto en marcha un cierre nocturno “virtual” del Parque Bruil, una medida que el consistorio justifica por motivos de seguridad y convivencia. Sin embargo, colectivos vecinales y sociales de la zona consideran que se trata de una actuación discriminatoria que estigmatiza a las personas sin hogar.
Las entidades del entorno han negado, además, haber mantenido contacto alguno con el equipo de gobierno sobre esta decisión, y critican que la medida no responde a una solución social del problema, sino a un enfoque punitivo que, a su juicio, alimenta la aporofobia y el racismo.
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