Aragón. La presencia de micro y nanoplásticos en el organismo humano preocupa cada vez más a la comunidad científica y sanitaria, y un nuevo estudio abre una vía esperanzadora para reducir su impacto. La investigación, titulada “Biosorción eficiente de nanoplásticos por bacterias lácticas derivadas de alimentos”, apunta a que determinadas bacterias presentes en alimentos fermentados podrían ayudar a frenar la absorción de estas partículas en el cuerpo.
Según destaca la entidad Stop Plástico, el trabajo pone el foco en el potencial de las bacterias lácticas para actuar como aliadas frente a la exposición cotidiana a nanoplásticos, un problema creciente por su presencia en el aire, el agua y la cadena alimentaria. El estudio refuerza así la necesidad de seguir investigando soluciones nutricionales y preventivas frente a un fenómeno ambiental de alcance global que también inquieta en Aragón.
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