Retoman la última fase de las obras de urbanización de la residencia de Alcañiz
Las obras de urbanización vinculadas a la nueva residencia de mayores de la Ronda de Belchite, en Alcañiz, han vuelto a ponerse en marcha esta semana tras permanecer paralizadas durante seis meses. Los operarios de la empresa promotora trabajan de 8.00 a 18.00 con maquinaria pesada en la reforma de la acera izquierda, que permanece levantada y separada de la calzada por un vallado, y en los próximos días acometerán la demolición del muro que linda con la Ribera del Guadalope.
Los trabajos, adjudicados a la sociedad formada por Adiante, ICR Construcción y Bonhomía Care, se prolongarán previsiblemente unas seis semanas, según ha informado el Ayuntamiento de Alcañiz. Mientras tanto, la calle Cantonetes, que conecta la Ronda de Belchite con José Pardo Sastrón, sufre cortes puntuales de tráfico, aunque se procura que no coincidan con las horas de entrada y salida del instituto y de la guardería municipal La Selveta. El Consistorio ha colocado carteles y vallas informativas y ha prohibido el estacionamiento durante el desarrollo de las obras, de modo que la vía queda reservada al tránsito y al acceso a los vados.
También se ha reubicado el contenedor situado al final de la acera en la intersección de Cantonetes con José Pardo Sastrón, que ahora se encuentra más adelante, junto a la calle Concepción Gimeno Gil. La demolición del muro será la actuación más delicada de esta fase por el polvo en suspensión que puede generar en la zona. Para reducir molestias, el Ayuntamiento ha indicado que el escombro se retirará al interior de la parcela y se cargará en camiones dentro del recinto.
La finalización de esta última fase permitirá avanzar hacia la apertura del centro, aunque el proyecto acumula ya un notable retraso respecto a los plazos iniciales. La inauguración se anunció primero para el otoño de 2024 y después se aplazó a 2025. La construcción del edificio y la reforma interior del complejo están terminadas desde hace meses, pero un desacuerdo entre el Ayuntamiento y la promotora sobre los últimos trabajos de urbanización dejó la obra sin actividad durante medio año.
Una vez concluyan estos trabajos, la residencia quedará pendiente de la licencia de actividad municipal y, posteriormente, del visto bueno del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), trámite imprescindible para su apertura. La Fundación Rey Ardid será la encargada de gestionar el complejo, levantado en la parcela de las antiguas Dominicas tras el acuerdo suscrito en 2020 entre el Ayuntamiento, las hermanas Dominicas y la propia fundación.
El proyecto contempla 150 plazas distribuidas en 40 habitaciones dobles y 70 individuales, parte de ellas concertadas con el Gobierno de Aragón, además de un centro de día para 30 personas y alrededor de 80 empleos directos. La actuación incluye también zonas ajardinadas, parque urbano e infantil y espacios accesibles para los usuarios, en una parcela de más de 6.000 metros cuadrados de inmueble residencial.
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