La Dirección General de Ordenación del Juego avanza en la puesta en marcha de nuevas herramientas técnicas para detectar de forma temprana conductas de riesgo vinculadas al juego online, en un cambio de enfoque que busca reforzar la prevención y no solo la responsabilidad individual del usuario.
El organismo estatal trabaja en un paquete de medidas que incluye algoritmos capaces de identificar patrones de comportamiento anómalos, como accesos repetidos en un mismo día, cambios bruscos en el gasto o señales de posible pérdida de control. La intención es que el sistema permita lanzar alertas antes de que la situación derive en un problema grave.
Entre los cambios previstos figura también una reforma del sistema de límites de depósito, que no alteraría las cantidades máximas actuales, fijadas en 600 euros al día y 3.000 al mes por plataforma, pero sí la forma de aplicarlas. La propuesta pasa por compartir los contadores entre los distintos operadores legales para evitar que un jugador pueda saltar de una web a otra y seguir depositando.
La iniciativa forma parte del Programa de Juego Seguro 2026-2030 y supone un giro de fondo en la filosofía regulatoria, al pasar del modelo centrado en el “jugador responsable” a otro basado en la creación de un “entorno seguro de juego”. La nueva estrategia pone el foco en el diseño de las plataformas, la publicidad digital y el uso de la inteligencia artificial por parte de los operadores.
Aunque el regulador había anunciado que el sistema estaría plenamente operativo en marzo de 2026, la herramienta todavía no ha entrado en funcionamiento. La interconexión entre las plataformas autorizadas ha resultado más compleja de lo previsto, lo que retrasa la implantación de un modelo que España pretende situar como referencia internacional en el control del juego online.
Deja una respuesta