El Instituto para la Transición Justa (ITJ) prevé adjudicar antes de final de año la energía liberada por Endesa en el Nudo Mudéjar de Andorra y acelerar la tramitación de los proyectos que opten a esos megavatios mediante prioridad administrativa. El objetivo del organismo es reducir plazos y favorecer cuanto antes la llegada de nuevas iniciativas industriales y energéticas al territorio.
La directora del ITJ, Judith Carreras, ha visitado este lunes Andorra para reunirse con los alcaldes de los municipios incluidos en el Acuerdo de Transición Justa y trasladar los próximos pasos del proceso. Carreras ha expresado su comprensión por el malestar existente en la comarca, donde ya han transcurrido seis años desde el cierre de la central térmica, y ha defendido que la voluntad inicial era que el proyecto de 1.800 megavatios pudiera salir adelante. Ahora, ha explicado, se trabaja con las empresas para que el resto de propuestas sean catalogadas como preferentes y puedan tramitarse con mayor rapidez.
En el territorio, la principal preocupación no se centra ya en los megavatios, sino en el empleo estable que finalmente se consolide. Endesa había previsto 500 puestos directos y 6.300 indirectos, unas cifras que han quedado reducidas tras el recorte del macroproyecto, hasta 80 empleos directos y 1.300 indirectos. Carreras no ha concretado el número final de puestos de trabajo ni ha adelantado detalles sobre los nuevos proyectos que puedan surgir, aunque ha insistido en que la reducción será proporcional y en que podrían aflorar nuevos planes de acompañamiento con las adjudicaciones.
El ITJ también ha instado a Endesa a buscar un proyecto industrial que permita reforzar parte del plan de acompañamiento. Ambas partes mantendrán reuniones en las próximas semanas. Carreras ha recordado que el calendario administrativo está marcado y que el plazo para ejecutar el plan se prolonga hasta agosto de 2029, por lo que ha considerado clave iniciar cuanto antes los trámites para asegurar su cumplimiento. La reducción del proyecto, ha explicado, responde a condicionantes medioambientales recogidos en la Declaración de Impacto Ambiental, que acota la implantación de los desarrollos previstos y, según el organismo, servirá de guía para los futuros promotores.
El alcalde de Andorra, Rafa Guía, ha reclamado unidad entre todas las administraciones para sacar adelante el proceso y ha subrayado que el empleo debe ir por delante de los megavatios. Ha lamentado que el resultado no haya sido el esperado y ha considerado insuficiente el compromiso de Endesa después de décadas de actividad en la zona. Guía ha pedido máxima prioridad para la adjudicación de la energía restante y ha recordado que el territorio perdió más de 370 empleos fijos tras el cierre de la central, una pérdida que, ha dicho, sigue siendo visible en Andorra, Ariño y Estercuel.
El edil confía en que la subasta y los nuevos planes puedan compensar parte de los puestos prometidos por la eléctrica, aunque ha insistido en que deben ser empleos estables. También ha agradecido la presencia de la directora del ITJ en la Villa Minera y ha reprochado al Gobierno de Aragón la ausencia de iniciativas industriales concretas para sustituir la actividad perdida.
Las consecuencias de la reducción del Nudo Mudéjar y la redistribución de la energía seguirán centrando la atención en los próximos días. Este martes, alcaldes y agentes sociales están convocados a una reunión con el Gobierno de Aragón en la Subdelegación del Gobierno en Teruel. Endesa, por su parte, continúa sin hacer declaraciones.
Desde el Proyecto Catalina confirman su interés por conectarse a la red, al considerar que ello aporta solidez y resiliencia al sistema eléctrico. No obstante, insisten en que la parte esencial de su iniciativa es el hidrógeno y que, sin esa pieza, difícilmente podrá avanzar. Señalan además que será necesaria la infraestructura de transporte y la transposición de la directiva RED III al ordenamiento español para que los proyectos de hidrógeno puedan seguir adelante.
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