El Comité de Competición y Disciplina de la Federación Aragonesa de Fútbol ha sancionado al Alcañiz Club de Fútbol con el cierre de su campo durante un partido oficial y una multa de 200 euros por los incidentes registrados el pasado 30 de mayo en el encuentro de Juvenil Preferente que enfrentó al Alcañiz CF ‘B’ y al Atlético de Teruel CF.
La resolución, comunicada este lunes, se basa en el acta arbitral y considera que los altercados protagonizados por aficionados identificados como seguidores del conjunto alcañizano constituyen infracciones graves, según recoge el artículo 15 del Código Disciplinario de la Federación Aragonesa de Fútbol.
Con esta decisión, la Federación da por cerrado el expediente abierto tras los incidentes ocurridos en el partido disputado en Alcañiz, un choque que transcurrió con normalidad sobre el césped pero que derivó en tensión en las gradas y obligó a la intervención de tres patrullas de la Guardia Civil.
Durante el encuentro, el árbitro detuvo el juego en dos ocasiones, una de ellas por el encendido de bengalas en la grada, una práctica prohibida en las instalaciones deportivas. Tras el pitido final, la expedición del Atlético de Teruel abandonó el recinto escoltada por los agentes pasadas las nueve de la noche.
El Alcañiz CF ha optado por no hacer nuevas valoraciones y se remite al comunicado oficial que difundió días después de los hechos, en el que condenó lo sucedido y rechazó cualquier comportamiento violento o antideportivo.
Desde el Atlético de Teruel, su coordinador, Vicente Civera, ha pedido rebajar la tensión y evitar que lo ocurrido empañe la imagen de ambos clubes. Civera subrayó que el comportamiento de los jugadores fue “ejemplar” y que los incidentes fueron protagonizados por un grupo reducido de aficionados y jóvenes vinculados a categorías inferiores.
“Cuatro personas no pueden manchar el nombre de un club ni de toda una afición”, señaló, al tiempo que explicó que responsables del Alcañiz CF trasladaron sus disculpas al Atlético de Teruel tras lo sucedido. La entidad turolense insiste en que el fútbol base aragonés debe extraer lecciones de este episodio para evitar que se repita.
Ambos clubes coinciden en que los altercados no deben eclipsar el ambiente deportivo que reinó sobre el terreno de juego, donde el partido fue intenso, competitivo y marcado por el respeto entre los dos conjuntos.
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