Categoría: Huesca

  • El verano se estrenará con máximas de 43 grados en el Bajo Aragón Histórico

    El Bajo Aragón Histórico afrontará este fin de semana un episodio de calor extremo que dejará máximas de hasta 43 grados en varios municipios de la comarca, coincidiendo con el arranque del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el ascenso de las temperaturas comience a notarse desde el sábado y que el episodio se prolongue, al menos, hasta el miércoles.

    En Caspe, los termómetros podrían alcanzar los 43 grados, con mínimas que no bajarán de los 21. En Híjar, Alcañiz y Albalate del Arzobispo se esperan máximas de 42 grados y mínimas de 22, mientras que en localidades como Calanda, Foz-Calanda, Mas de las Matas y Torrecilla de Alcañiz se prevén picos de hasta 41 grados.

    La situación podría derivar en la primera ola de calor del verano, aunque la Aemet recuerda que para considerar oficialmente este fenómeno deben darse temperaturas muy por encima de lo normal durante, al menos, tres días consecutivos y en una zona amplia del territorio.

    A esta previsión se suma la alerta roja por incendios activada este jueves por la Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón en las comarcas del Bajo Aragón, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón Caspe, Matarraña y Cuencas Mineras. El principal riesgo de propagación se ve agravado por la presencia de viento.

    Ante este escenario, UAGA-COAG ha advertido a los agricultores que realizan labores de cosecha y empacado en las zonas afectadas de la necesidad de interrumpir el trabajo entre las 14.00 y las 18.00 horas. En el caso de los apicultores, no podrán utilizar ahumadores entre las 12.00 y las 18.00 horas.

    La organización agraria ha apelado a la responsabilidad y coordinación de los profesionales del campo para evitar situaciones de riesgo en una jornada marcada por las altas temperaturas y el elevado peligro de incendios.

  • Acceso a terapia ocupacional o un aula TEA en el Matarraña, entre las reivindicaciones de la Asociación Autismo Bajo Aragón

    La Asociación de Autismo Bajo Aragón Matarraña (BAM) ha puesto sobre la mesa algunas de sus principales reivindicaciones en las dos sesiones abiertas al público que ha celebrado esta semana en Valderrobres y Alcañiz, donde también ha explicado el trabajo que desarrolla en el territorio y los próximos proyectos que impulsará este verano.

    Entre ellos figuran actividades en la piscina para niños con autismo y propuestas de respiro para las familias, una iniciativa que la entidad considera un paso más en su labor de apoyo y acompañamiento en la comarca.

    La asociación reclama, además, un acceso estable a terapia ocupacional, un recurso que considera clave para ajustar y acompañar el diagnóstico, así como la creación de un aula TEA en el Matarraña. Este servicio evitaría desplazamientos diarios de hasta tres horas para varios menores de corta edad que actualmente acuden al colegio Gloria Fuertes de Andorra.

    La directora del centro, Lola Oriol, participó en ambas sesiones y subrayó la complejidad del trabajo diario con este alumnado. «El 40% de nuestro alumnado es autista y ellos nos enseñan a ver la vida con otros ojos, pero es un reto para familias y para quienes trabajamos con ellos a diario», señaló, al tiempo que valoró la creación de BAM y su forma de actuar junto a escuela, familias y sanidad.

    La asociación nació hace dos años ante la falta de auxiliares en las aulas. Un grupo de familias decidió entonces organizarse para ofrecer información y apoyo a otras que se enfrentaban al diagnóstico de un hijo, un proceso que, según defienden, no debería vivirse en soledad.

    Además de la atención a las familias, BAM quiere seguir avanzando en la sensibilización social sobre el autismo. Su presidente, Carlos Ollés, recuerda que determinados estímulos, como luces o ruidos, pueden provocar colapsos que no deben confundirse con rabietas o mala educación. «Cada vez hay más sensibilización, pero queda mucho por hacer», apunta.

    En la actualidad, la entidad atiende ya a una veintena de familias y continúa ampliando su base social. No cuenta con sede propia, sino que utiliza locales municipales en las localidades donde se le requiere, gracias a la colaboración de instituciones y otras asociaciones del territorio.

    Esa red de apoyos, insisten, ha sido fundamental para consolidar su actividad y permitirá también poner en marcha las propuestas de ocio previstas para el verano y las iniciativas de respiro familiar.

    Desde BAM recuerdan asimismo que el autismo es una condición y no una enfermedad, por lo que no tiene cura. La asociación mantiene activa su labor de difusión a través de su web, www.autismobam.org, y de sus redes sociales, donde ofrece información sobre sus actividades y la posibilidad de asociarse mediante una cuota anual de 20 euros.