Las alcachofas con gambas en salsa verde siguen ganando presencia en las cocinas aragonesas como una receta sencilla, de temporada y muy ligada al producto fresco. El plato, que combina verduras y marisco en una elaboración ligera, se prepara a partir de alcachofas limpias y cocidas, acompañadas después por una salsa verde aromatizada con ajo, perejil y cebolla.
Para evitar que la alcachofa se oxide durante la limpieza, se recomienda sumergirla en un bol con agua y perejil. A continuación, se retiran las hojas exteriores, se corta parte del tallo, se recorta la punta y se limpian bien tanto la base como el interior, en caso de que presenten pelillos. Una vez listas, las alcachofas se dejan en remojo antes de pasar a la cocción.
El siguiente paso consiste en hervirlas en una olla con abundante sal durante unos 20 minutos, hasta que queden tiernas. Mientras tanto, se prepara la base de la salsa picando cebolla muy fina, junto con perejil y un par de ajos. Si se desea, tras la cocción las alcachofas pueden pasarse a un bol con agua y hielo para cortar el calor, aunque este paso puede omitirse si van a servirse de inmediato.
La salsa se elabora en una sartén con aceite de oliva virgen extra, donde se sofríe primero la cebolla hasta que quede transparente. Después se añade el ajo y el perejil picados, seguidos de una cucharada de harina, que debe tostarse ligeramente sin dejar de remover. A continuación, se incorpora el agua de cocción y las alcachofas, con un toque de sal, y se deja todo tapado durante unos cinco minutos para que la mezcla ligue.
En paralelo, los langostinos se saltean en otra sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que cambien de color. Una vez hechos, se añaden a la cazuela de las alcachofas para terminar el plato, que se sirve caliente y con la salsa verde como protagonista. Una receta tradicional, de sabor suave y muy apreciada en Aragón por su equilibrio entre producto de huerta y marisco.
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