La romería de San Marcos ha vuelto a reunir este sábado a centenares de vecinos y visitantes en Chiprana en una jornada marcada por la tradición, el reencuentro entre cuadrillas y el buen tiempo. La bendición de campos, uno de los actos más esperados, ha centrado de nuevo los deseos para que la campaña frutícola avance con buenas perspectivas en una localidad donde este sector tiene un peso decisivo.
La cita, una de las más señaladas del calendario chipranesco y la primera gran festividad del año en el municipio del Bajo Aragón-Caspe, se ha desarrollado en torno a la ermita de San Marcos, en un entorno que ha ganado protagonismo con las mejoras realizadas en los últimos años. La concentración de cuadrillas en un mismo recinto ha reforzado el ambiente festivo y ha dado mayor relieve a una jornada que comenzó temprano con almuerzos y continuó con el vermut, la comida popular y las celebraciones a lo largo de todo el día.
La paella popular y los menús preparados por las propias cuadrillas han compartido protagonismo con el baile de orquesta del mediodía, que se ha prolongado por la tarde y ha dado paso después a la música de un DJ hasta bien entrada la madrugada. Los actos más tradicionales también han ocupado un lugar destacado, con la misa baturra y la bendición de campos celebradas en la ermita.
Los más pequeños han contado con hinchables, un toro mecánico y otras actividades infantiles, mientras que un tren turístico ha permitido acercar a los asistentes hasta la Reserva Natural de las Saladas, poniendo en valor el entorno natural de Chiprana.
Entre los asistentes han predominado los vecinos del municipio, aunque también se han sumado chipranescos que residen fuera y personas de otros puntos de la comarca con vínculos con la localidad. El ambiente de hermandad ha sido una constante durante toda la jornada, que incluso ha dejado espacio para un anuncio de boda entre dos jóvenes del pueblo.
En el plano institucional, la celebración ha contado con la presencia de representantes de ayuntamientos cercanos, de la Comarca, de la Diputación de Zaragoza y de las Cortes de Aragón. El alcalde, Javier Nicolás, ha ejercido de anfitrión y ha subrayado el valor de San Marcos como una cita cargada de “historia, tradición, reencuentros y recuerdos”.
El Ayuntamiento sigue incorporando mejoras al paraje y este año se han sumado nuevos acondicionamientos. De cara a próximas ediciones, el consistorio prevé ampliar las zonas de sombra, instalar más mesas y mejorar el suministro de agua gracias a una comunidad de regantes que permitirá optimizar el riego en el entorno.
Deja una respuesta