Gres Aragón ha iniciado una negociación con la representación de los trabajadores para aplicar un ERTE en la planta de Faveker en Alcorisa, donde trabajan 34 personas, ante las dificultades para operar en Oriente Medio, uno de sus principales mercados, y el encarecimiento de la energía y de varias materias primas.
La factoría alcorisana está especializada en la fabricación de fachadas ventiladas de cerámica, productos diseñados para cada proyecto y, por tanto, no almacenables. La actual situación geopolítica impide el envío de estos materiales a países de Oriente Medio y árabes, donde la compañía concentra parte relevante de los pedidos previstos para 2026. Mientras tanto, la empresa ha mantenido la producción del resto de referencias para evitar un parón total, aunque reduciendo la actividad de 24 horas, los siete días de la semana, a cinco días de producción continua, con el consiguiente sobrecoste.
En la negociación con los sindicatos, Gres Aragón ha planteado medidas compensatorias para los empleados afectados durante la vigencia del expediente. La dirección insiste en que se trata de una medida temporal, vinculada exclusivamente a la coyuntura internacional, y confía en recuperar la normalidad en cuanto el mercado lo permita.
La empresa está acelerando la búsqueda de mercados alternativos para esta gama de productos y asegura que cuenta con varios proyectos ya presupuestados que podrían convertirse en pedidos en las próximas semanas. Desde la compañía subrayan además que las fachadas ventiladas siguen teniendo una buena demanda fuera del contexto actual y que la situación no es exclusiva de Alcorisa, ya que otros fabricantes del sector cerámico en España también están aplicando ERTES para ajustar la producción a la caída de actividad derivada del entorno internacional.
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