Categoría: Actualidad

  • David Blázquez (Amazon): «El centro de datos de La Puebla de Híjar va a ser uno de los más importantes por su extensión. Permitirá prosperar a empresas locales»

    David Blázquez, director de relaciones institucionales de Amazon Web Services para España y Portugal, ha asegurado que el futuro centro de datos proyectado en La Puebla de Híjar será «uno de los más importantes por su extensión» dentro de la red de infraestructuras tecnológicas que la compañía prevé desarrollar en Aragón.

    En una entrevista, Blázquez ha explicado que esta instalación, prevista en el Bajo Martín, forma parte del plan de inversión de 33.700 millones de euros anunciado por la empresa para el conjunto de la comunidad autónoma. Según ha destacado, el proyecto no solo tendrá relevancia por su dimensión, sino también por su capacidad para impulsar la actividad económica del entorno.

    El representante de Amazon Web Services ha subrayado que el centro de datos podrá beneficiar a las empresas locales y contribuir a generar oportunidades de crecimiento en la zona. En su opinión, la llegada de esta infraestructura tecnológica puede convertirse en un factor de desarrollo para el tejido productivo aragonés, especialmente en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas.

    Blázquez ha defendido además el papel de Aragón como territorio estratégico para la expansión de Amazon Web Services en España y Portugal, y ha enmarcado el proyecto de La Puebla de Híjar dentro de la apuesta de la compañía por reforzar su presencia en la comunidad con nuevas instalaciones vinculadas al almacenamiento y procesamiento de datos.

  • DGA adjudica la restauración de la cubierta del santuario Virgen de la Fuente de Peñarroya para evitar más filtraciones

    El Gobierno de Aragón ha adjudicado por 162.019 euros la restauración de la cubierta del santuario de la Virgen de la Fuente, en Peñarroya de Tastavins, con el objetivo de frenar las filtraciones de agua que están dañando la estructura de madera del conjunto.

    La actuación se centrará en las alas este y sur del edificio, donde numerosas tejas se encuentran rotas o sueltas y no garantizan el solape necesario, lo que provoca la entrada de agua y el deterioro del entablado y las viguetas.

    La obra ha sido encargada a la empresa Damarim S.L., con sede en Almudévar, después de que la primera licitación quedara desierta y se incrementara el presupuesto. Los trabajos incluirán el desmontaje de la cobertura de teja con recuperación de materiales, la sustitución de tablas en mal estado, la reparación de los canes deteriorados del alero y la colocación de una nueva capa de mortero de cal con tejas impermeabilizadas bajo cubierta.

    El contrato también establece una atención especial a los puntos más sensibles de la intervención, como los aleros, los encuentros con paramentos verticales y las cumbreras, zonas especialmente expuestas a filtraciones.

    Según la memoria técnica, el entablado y las viguetas presentan manchas de humedad, pero conservan un buen estado general, por lo que no será necesaria su sustitución completa. Solo se cambiarán aquellas tablas que presentan grietas, oquedades o deformaciones.

    En el caso de los aleros, el del claustro, formado por piezas cerámicas, se mantiene en buen estado y no precisará actuación. Sin embargo, el alero exterior sí presenta tres canes dañados y varios elementos de tabla deformados por la mala disposición de las tejas, que no los protegen adecuadamente.

  • Las mujeres ganan presencia en el Concurso de Perros Pastores de la Feria Ganadera de Valderrobres

    Valderrobres ha cerrado un fin de semana marcado por el ovino y por una elevada participación en la Feria de Ganado y Comercio, que ha reunido a vecinos, ganaderos y visitantes en un ambiente de actividad constante pese a la lluvia del domingo. Entre las citas más seguidas ha destacado el VI Concurso de Perros Pastores de España, donde la presencia femenina ha vuelto a ganar peso y ha rozado una cuarta parte de los 12 participantes inscritos.

    El certamen ha contado con pastores llegados de distintos puntos de Aragón y de otras comunidades, pero el protagonismo local ha recaído en Penélope Riba, vecina de Valderrobres, que se ha impuesto en la competición. Riba, formada en ingeniería agrónoma y vinculada al sector por su entorno familiar, ha subrayado la progresiva incorporación de mujeres a esta disciplina. “Poco a poco se van viendo más mujeres, aunque todavía el porcentaje es bajo”, ha señalado.

    La joven representa además a una nueva generación de profesionales que mantienen el vínculo con el territorio y apuestan por el medio rural desde la formación técnica. “Quería estudiar algo relacionado con el campo para volver al pueblo”, ha explicado tras su victoria.

    La meteorología condicionó parte de la jornada dominical, aunque la lluvia no impidió el desarrollo de las actividades previstas. El concurso de perros pastores se celebró con normalidad y también el encierro de bueyes a caballo, una de las novedades de esta edición, que amplió su recorrido para facilitar la visibilidad del público.

    El recinto ganadero reunió a una veintena de explotaciones de ovino, mientras que el espacio comercial y gastronómico se extendió por el casco urbano, desde la plaza de España hasta el entorno del pabellón, con cerca de 150 puestos. Talleres, demostraciones y exhibiciones completaron una programación pensada para acercar el mundo rural a familias, visitantes y vecinos de la comarca.

    Durante el acto institucional de entrega de premios y agradecimientos, se puso en valor el trabajo conjunto de ganaderos, organizadores y colaboradores para sacar adelante la feria. El pastor local Alberto Riba destacó que, pese a las dificultades, la cita ha vuelto a funcionar con éxito y a consolidarse como un evento clave para Valderrobres y para el Matarraña.

    Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento a la trayectoria de Enrique Fantova, veterinario con una larga experiencia en el desarrollo técnico y sanitario del ovino. Su labor en mejora genética, alimentación, gestión de explotaciones y defensa de la ganadería extensiva fue distinguida en una edición que ha querido premiar también el trabajo silencioso de quienes han contribuido a modernizar el sector.

    Con la tradición ganadera como eje, la feria ha vuelto a convertirse en punto de encuentro para el territorio, combinando actividad comercial, divulgación y convivencia en torno a un sector que sigue siendo uno de los pilares económicos y sociales del Bajo Aragón y del Matarraña.

  • David Blázquez (Amazon): «El centro de datos de La Puebla de Híjar va a ser uno de los más importantes por su extensión. Permitirá prosperar a empresas locales»

    David Blázquez, director de relaciones institucionales de Amazon Web Services para España y Portugal, ha subrayado que el futuro centro de datos previsto en La Puebla de Híjar será «uno de los más importantes por su extensión» dentro de la red de infraestructuras que la compañía impulsa en Aragón. En una entrevista, Blázquez ha destacado que este proyecto, ubicado en la comarca del Bajo Martín, aspira a convertirse en un polo de desarrollo tecnológico con impacto directo en el tejido productivo local.

    El directivo ha enmarcado esta iniciativa en el paquete de inversión anunciado por Amazon en la comunidad, cifrado en 33.700 millones de euros, y ha defendido que la llegada de este tipo de instalaciones «permitirá prosperar a empresas locales» gracias a la demanda de servicios, suministros y empleo asociado a su construcción y funcionamiento. Según ha explicado, el objetivo es que la actividad generada no se limite al ámbito tecnológico, sino que también tenga efectos en sectores auxiliares de la zona.

    Blázquez ha insistido en que Aragón reúne condiciones estratégicas para albergar este tipo de centros de datos, tanto por su ubicación como por la disponibilidad de suelo y capacidad energética. En el caso de La Puebla de Híjar, ha señalado que la dimensión del complejo proyectado lo situará entre los más relevantes de la región por superficie y capacidad de crecimiento.

    El proyecto se suma así a la apuesta de Amazon Web Services por Aragón, donde la compañía prevé desarrollar varias infraestructuras vinculadas al almacenamiento y procesamiento de datos. En el Bajo Martín, la iniciativa ha despertado expectación por el posible efecto tractor sobre la economía comarcal y por la oportunidad de situar a la localidad en el mapa tecnológico de la comunidad.

  • DGA adjudica la restauración de la cubierta del santuario Virgen de la Fuente de Peñarroya para evitar más filtraciones

    El Gobierno de Aragón ha adjudicado por 162.019 euros la restauración de la cubierta del santuario de la Virgen de la Fuente, en Peñarroya de Tastavins, con el objetivo de frenar las filtraciones que vienen afectando a la estructura. La actuación se centrará en las alas este y sur del conjunto, donde varias tejas están rotas o sueltas y la falta de solape facilita la entrada de agua, deteriorando el entablado y las viguetas de madera.

    La obra ha sido adjudicada a Damarim S.L., empresa con sede en Almudévar, tras quedar desierta la primera licitación, lo que obligó a revisar al alza el presupuesto. El contrato contempla el desmontaje de la cobertura de teja con recuperación de material aprovechable, la sustitución de las tablas en mal estado y de los canes deteriorados del alero, así como la aplicación de una capa de mortero de cal y la colocación de tejas con impermeabilización bajo cubierta.

    La intervención también prestará especial atención a los puntos más sensibles del tejado, como aleros, encuentros con paramentos verticales y cumbreras. Según la memoria técnica, aunque el entablado y las viguetas presentan manchas de humedad, su estado general es aceptable y no requieren sustitución salvo en algunos casos puntuales de tablas con grietas, oquedades o deformaciones.

    En cuanto a los aleros, el documento distingue entre el formado por hiladas de teja y rasilla hacia el claustro, que se conserva en buen estado, y el exterior, compuesto por canes de madera y tablas, que sí presenta daños en varios elementos por la mala disposición de las tejas, que no cumplen adecuadamente su función de protección.

  • La mitad de los pueblos bajoaragoneses ganan población o se mantienen desde la pandemia

    La evolución demográfica del Bajo Aragón Histórico dibuja un mapa desigual, pero con un dato que rompe la inercia de las últimas décadas: desde la pandemia, casi la mitad de los municipios han logrado ganar vecinos o, al menos, mantener sus cifras de población. Según los últimos datos del padrón publicados por el INE, correspondientes a 2025, cerca de medio centenar de localidades presentan crecimiento o estabilidad, una tendencia que contrasta con el retroceso sostenido que arrastraba el territorio.

    El cambio se aprecia especialmente en los últimos años y se explica, en parte, por la expansión del teletrabajo y por el atractivo creciente de los entornos rurales y abiertos. Aun así, el comportamiento no es uniforme y conviven municipios en recuperación con otros que siguen perdiendo residentes.

    Alcañiz encabeza el crecimiento. La capital del Bajo Aragón Histórico ha pasado de 16.006 habitantes en 2020 a 16.505 en 2025, lo que supone 499 vecinos más y un incremento del 3,12%. En el último año, además, ha sumado 258 empadronados. El Ayuntamiento trabaja ahora para consolidar ese papel tractor con la llegada de nuevas empresas y el refuerzo de las ya implantadas, como Oxaquim o GB Foods. “Estamos trabajando para favorecer la llegada de empresas para que se cree empleo y arraigo”, señala el alcalde, Miguel Ángel Estevan.

    También otras cabeceras comarcales muestran una evolución positiva. Valderrobres gana 120 habitantes en cinco años, Caspe suma 339 y Utrillas añade 63. En el caso de la capital del Matarraña, el crecimiento se acompaña de una actividad económica al alza y de oportunidades ligadas al turismo y al polígono industrial, cuyas parcelas están ya vendidas. “Hay movimiento de empresas que quieren venir”, explica su alcalde, Carlos Boné.

    La recuperación alcanza asimismo a municipios medianos y pequeños con incrementos moderados pero sostenidos. Fayón, Aguaviva, Valdeltormo, Fuentespalda, Beceite, Maella, Urrea de Gaén, Aliaga o La Puebla de Híjar figuran entre las localidades que han aumentado su población desde 2020. En esta última, el censo encadena siete años de subida y aspira a alcanzar los 1.000 habitantes. “Supondría mayores ayudas y también demostrar el trabajo bien hecho”, afirma su alcalde, Pedro Bello.

    En varios de estos pueblos el repunte demográfico va acompañado de nuevos servicios. Urrea de Gaén ha visto abrir una peluquería y Fayón ha recuperado actividad en el bar de La Sociedad. “Nos alegramos mucho de que jóvenes apuesten por abrir servicios”, destaca la alcaldesa de Urrea, Silvia Blasco. En Maella, la llegada de nuevos vecinos vinculados al teletrabajo también contribuye a consolidar la tendencia. “Valoramos de forma muy positiva que vengan a vivir aquí”, apunta su alcaldesa, Mireia Bondía.

    Entre los municipios más pequeños, cualquier incorporación se traduce en fuertes porcentajes de crecimiento. Es el caso de Ráfales, Bordón, Segura de los Baños, Salcedillo, La Cuba o Jatiel. En algunos casos, la subida es tan ajustada que una o dos familias marcan la diferencia en la estadística.

    Junto a los que crecen, también hay pueblos que mantienen exactamente su población respecto a 2020. Fabara, Cantavieja, Cañada Vellida, Josa y Seno no registran cambios en el padrón. Otros, como Castelserás, Cretas o Híjar, presentan variaciones muy leves y reflejan una estabilidad práctica.

    La otra cara de la moneda sigue siendo Andorra, una de las localidades más golpeadas por la transición energética en la zona. En cinco años ha perdido 122 habitantes, al pasar de 7.345 en 2020 a 7.223 en 2025. Es el mayor descenso en términos absolutos del territorio analizado y refleja el impacto del cierre de la Central Térmica y la ausencia de una reindustrialización suficiente. Aunque la caída es algo más suave en el último año, la tendencia sigue siendo negativa.

    Ariño también acusa ese desgaste demográfico, con 109 vecinos menos en el último lustro. Albalate y Montalbán registran igualmente descensos, mientras que Calanda ofrece un matiz distinto: pierde población en la comparación con 2020, pero en el último año computado por el INE recupera vecinos. Su Ayuntamiento trabaja en la captación de nuevas familias para frenar el retroceso. “Vemos que falta mano de obra y estamos inmersos en un proyecto para buscar personas que quieran venir a vivir al pueblo”, afirma su alcalde, Alberto Herrero.

    Otros municipios como Castellote, Alacón, Alloza o Valdealgorfa también presentan pérdidas en el padrón, aunque con intensidades distintas. En Valdealgorfa, el Consistorio confía en que los programas experienciales contribuyan a fijar población y a sostener la actividad local.

    El balance deja así un Bajo Aragón Histórico dividido entre la recuperación de buena parte de sus pueblos y la persistente sangría demográfica de las zonas más castigadas por la pérdida industrial. La fotografía general, no obstante, apunta a un cambio de ciclo: por primera vez en años, son muchos los municipios que resisten o crecen.

  • El coste del desalojo en Paseo Nuevo en Caspe rebasa los 40.000 euros mientras cuatro familias siguen sin vivienda

    El coste del desalojo preventivo del número 8 del Paseo Nuevo de Caspe ya supera los 42.000 euros cuando se cumplen casi tres meses de la evacuación del edificio, mientras cuatro familias continúan sin una vivienda estable. La situación, originada por el riesgo de derrumbe detectado en el inmueble, ha derivado ahora en un nuevo choque político en el Ayuntamiento tras el rechazo de la oposición al suplemento de crédito planteado por el Partido Popular en el último pleno.

    Según la documentación expuesta por el equipo de gobierno, el desembolso total asciende a 42.027,70 euros, una cifra en la que pesan especialmente la seguridad privada, con 18.125,80 euros, los vales de comida, por importe de 4.470 euros, y los trabajos técnicos encargados tras el desalojo, entre ellos el estudio geotécnico y el informe pericial del bloque, que suman 17.972,69 euros. Desde el Consistorio advierten de que, si no se aprueba una modificación presupuestaria, habrá que detraer fondos de otras partidas para poder hacer frente a las facturas pendientes.

    El concejal de Hacienda, José Miguel Albiac, defendió que se trata de un gasto imprevisto y obligado por la urgencia de la intervención. Sin embargo, desde Vox se puso el foco en el coste de la vigilancia privada. Su portavoz, Germán Sanz, consideró desproporcionado que casi la mitad del gasto se haya destinado a seguridad cuando, a su juicio, había recursos públicos suficientes para esa labor. También lamentó la falta de información sobre todo el proceso.

    Chunta Aragonesista insistió en que el edificio es de titularidad privada y que actualmente no tiene propietario efectivo, lo que complica la asignación de responsabilidades. Su portavoz, Rafa Guardia, recordó que la renuncia de los herederos puede derivar en que el inmueble pase a ser gestionado por el Gobierno de Aragón, por lo que defendió que el gasto debería repercutirse al Ejecutivo autonómico y no recaer sobre las arcas municipales.

    Desde Somos Caspe también se cuestionó la elevada factura de la seguridad y se reclamó revisar otras alternativas que, según su portavoz, Cristian Poblador, no llegaron a valorarse. Además, denunció falta de coordinación institucional en relación con el supuesto reparto de costes con otras administraciones. El PSOE, por su parte, criticó la ausencia de transparencia y planificación en la gestión del caso. Su portavoz, Abraham Martínez, aseguró que el grupo lleva varios plenos pidiendo información sin obtener una respuesta clara sobre quién debe asumir finalmente los pagos.

    El Partido Popular defendió su actuación apelando a la urgencia y a la gravedad de la situación. El equipo de gobierno sostuvo que el Ayuntamiento tuvo que actuar de inmediato ante un riesgo real de derrumbe y la necesidad de dar respuesta a las familias desalojadas sin margen para planificar con antelación. También justificó la contratación de seguridad privada durante la primera semana del realojo para coordinar la llegada de los afectados a los espacios habilitados temporalmente en el convento de Santo Domingo y en un refugio cedido por las hermanas de Santa Ana.

    La alcaldesa, Ana Jarque, explicó además que la plantilla de la Policía Local, formada actualmente por 12 agentes, no permitía cubrir con medios propios todas las necesidades derivadas de la emergencia. El gobierno municipal sostiene que actuó como administración competente en primera instancia y que ahora trabaja para trasladar parte de los costes a otras entidades. En concreto, los gastos técnicos se intentarán incorporar como cargas asociadas al inmueble, mientras que los sociales se estudiará derivarlos a la Comarca.

    Jarque afirmó también que se han mantenido reuniones y que la situación se ha explicado en distintas ocasiones, por lo que rechazó las acusaciones de opacidad. Subrayó que la prioridad del Ayuntamiento ha sido dar una respuesta inmediata a una emergencia social y de seguridad.

    El futuro del edificio sigue abierto. Los informes técnicos apuntan a varias posibilidades, desde la reparación hasta la demolición o incluso la reconstrucción, aunque cualquier decisión dependerá del estado estructural del bloque y de su futura titularidad. Mientras tanto, el suplemento de crédito quedó tumbado con seis votos a favor del PP, ocho en contra de Vox, CHA y PSOE, y tres abstenciones de Somos Caspe.

  • Más de 200 hombres mantienen viva la romería del Llovedor en Castellote

    Castellote volvió a vivir este 1 de mayo una de sus tradiciones más arraigadas con la romería del Llovedor de los hombres, que reunió a más de 200 participantes en el recorrido entre el casco urbano y la ermita de la Virgen del Agua. La jornada se desarrolló con normalidad y en un ambiente de convivencia, según destacó el vicepresidente de la cofradía, José María Giner Carcelero, quien subrayó que la meteorología acompañó durante casi todo el día.

    La celebración arrancó a primera hora con una misa en la iglesia del pueblo, tras la que los romeros se organizaron por cuadrillas antes de iniciar la procesión hacia la ermita sobre las diez de la mañana. Allí se celebró la asamblea anual de la cofradía, en la que se repasaron altas y bajas, el estado de cuentas, las actuaciones realizadas y las propuestas de los cofrades. Este año también se renovó la junta directiva, que quedó integrada en paridad por cuatro hombres y cuatro mujeres.

    La presidenta de la cofradía, Pilar Sangüenza, forma parte de una estructura que ha incorporado a las mujeres en la dirección, aunque la romería mantiene su carácter tradicional. Tras la misa de difuntos al mediodía, la jornada continuó con la comida en el entorno de la ermita y una procesión vespertina hasta el pocico de San Juan. Desde allí, los romeros regresaron al pueblo para uno de los momentos más simbólicos: el rezo en el cementerio y la subida al calvario con antorchas al anochecer.

    En paralelo, las mujeres celebraron su propia romería, de modo que ambas procesiones confluyeron en el tradicional encuentro en la plaza y en la posterior cita en la iglesia. Detrás de cada detalle hubo un intenso trabajo organizativo para preparar la ermita, la megafonía, las antorchas y coordinar los distintos actos.

    La romería del Llovedor tiene su origen en la petición de lluvia en tiempos de sequía, aunque este año el sentido fue distinto. “Como ha llovido bastante, lo que hemos hecho es dar las gracias”, explicó Giner. La tradición, vinculada a la aparición de la Virgen del Agua en el paraje del Llovedor y a la construcción posterior de la ermita, se ha mantenido durante siglos como un acto de fe y agradecimiento ligado al ciclo agrícola.

    La participación, superior a los 200 hombres, confirma el arraigo de una celebración que sigue reuniendo a vecinos y personas vinculadas al municipio. Con el cierre de la jornada y el tradicional beso a la Virgen, Castellote despidió una de sus festividades más significativas hasta el próximo año.

  • El Bajo Aragón se prepara para el eclipse total de Sol del 12 de agosto con una simulación en La Estanca

    El Bajo Aragón vivió este viernes una jornada de preparación para el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, una cita astronómica excepcional que no se contempla en la zona desde 1905 y que no volverá a repetirse hasta 2180. Unas 60 personas, entre vecinos, familias y grupos de amigos, participaron en La Estanca de Alcañiz en una sesión divulgativa organizada para acercar a la población los detalles de este fenómeno irrepetible.

    La Agrupación Astronómica del Bajo Aragón impulsa estas charlas con el objetivo de que la ciudadanía llegue al gran día con la información necesaria y con todas las garantías de seguridad. Juan Antonio Mir, miembro de la entidad, subrayó la importancia de estas sesiones como una forma de ensayo general. “Es un momento irrepetible, no nos lo podemos perder”, señaló, al tiempo que destacó el interés creciente de vecinos, asociaciones y centros educativos por conocer cómo se desarrollará el eclipse.

    La actividad sirvió para explicar tanto la evolución del fenómeno como las precauciones que deberán extremarse. El eclipse comenzará el 12 de agosto a las 19:30 con la fase parcial, cuando la Luna empiece a ocultar progresivamente el Sol. La totalidad llegará alrededor de las 20:30 y apenas se prolongará durante un minuto y medio, un lapso en el que el día se transformará en noche. Durante ese instante podrán apreciarse la corona solar, el anillo de diamantes o las perlas de Bailey, además de cambios en el ambiente como el descenso de temperatura o la reacción de la fauna.

    Uno de los mensajes más insistentes de la jornada fue la necesidad de proteger la vista. Durante toda la fase parcial será obligatorio el uso de gafas homologadas, ya que mirar directamente al Sol puede provocar daños oculares irreversibles. Solo en el momento de la totalidad podrán retirarse, cuando la Luna cubra por completo el disco solar y desaparezca el riesgo.

    Los expertos consideran al Bajo Aragón una de las mejores zonas de observación, con una probabilidad estimada del 80% de cielos despejados. Aun así, el eclipse se producirá muy bajo sobre el horizonte, por lo que recomiendan buscar emplazamientos elevados y sin obstáculos hacia el oeste. En Alcañiz, entre los puntos más favorables figuran el Castillo, la Ermita de la Encarnación, el Cabezo del Cuervo, Pueyos y La Estanca. También se aconseja evitar desplazamientos innecesarios en coche y optar por lugares cercanos, ya que la oferta de espacios para observarlo será suficiente dentro de la propia localidad.

    La brevedad del eclipse no restará intensidad a una experiencia que, según explicaron los organizadores, cambiará de forma brusca la percepción del entorno. “Será de día y, de repente, se hará de noche. Y luego volverá la luz de golpe”, resumió Mir. La ocultación del Sol no llegará a completarse en todas sus fases visibles desde el territorio, ya que la estrella se esconderá en el horizonte antes de finalizar el proceso.

    La cita en La Estanca se desarrolló en un ambiente participativo, con una notable respuesta vecinal y una sesión de tardeo amenizada por DJ Lagu. En la iniciativa colaboraron el Ayuntamiento de Alcañiz, el fotógrafo Luis Pitarque y el restaurante La Perca. La Agrupación Astronómica del Bajo Aragón continuará en los próximos meses con charlas en colegios y asociaciones de la comarca para seguir preparando a la población ante uno de los grandes acontecimientos astronómicos de las próximas décadas.

  • La piedra en seco, un Patrimonio de la Humanidad olvidado que levantó el Bajo Aragón piedra a piedra

    El Bajo Aragón Histórico conserva en sus tambores una de sus señas de identidad más reconocidas, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Pero en la comarca existe otro legado igualmente valioso, aunque mucho menos visible, que fue reconocido en 2018: la piedra en seco. Esta técnica tradicional de construcción, realizada sin mortero ni materiales de unión, nació de la necesidad de aprovechar los terrenos en pendiente y los recursos disponibles en el territorio.

    Con piedra colocada una sobre otra se levantaron bancales, casetas, mases y otras estructuras esenciales para la vida agrícola. La práctica llegó incluso a aplicarse en algunas viviendas de los pueblos, aunque, a medida que se agotaban las piedras más accesibles, se recurrió al tapial, una mezcla de tierra húmeda compactada con piedra, especialmente arcilla.

    Con el objetivo de difundir este patrimonio, Omezyma y la asociación cultural El Cachirulo de Torrecilla organizaron el pasado domingo una actividad divulgativa en la que Luis Gracia explicó las características de la piedra en seco y Jesús Pallarés presentó el Molí Siscar de Belmonte de San José, donde se molía grano, así como la acequia que abastecía la antigua huerta de La Codoñera y Torrecilla de Alcañiz.

    Para estas construcciones se utilizaban materiales de la propia zona e incluso se realizaban desmontes en la roca extrayendo piedra de cantera. «La piedra más mala se empleaba para bancales y construcciones menores y la buena para las viviendas, aunque en este caso había que modelarla», explicó Gracia, vecino de La Codoñera y agricultor, que heredó de su familia el conocimiento de esta técnica. La forma de construir variaba según el tipo de piedra disponible y las características de cada enclave.

    Gracia subrayó el esfuerzo que supuso levantar estas estructuras en una comarca donde la piedra forma parte del paisaje. «Es destacable el sacrificio que hicieron, mover la piedra cuesta mucho, estuvieron años trabajando. Hay paredes por todo el término, por el monte y hasta en las puntas de las montañas», señaló. También recordó que muchos bancales apenas superaban los dos metros de ancho y que hoy esta forma de trabajo ha desaparecido en buena medida con la llegada de la maquinaria. «Los pequeños bancales ya no se pueden trabajar y tampoco serían rentables. Queremos homenajear su trabajo porque es encomiable», añadió.

    Buena parte de las construcciones de piedra en seco del Bajo Aragón Histórico se han ido perdiendo con los años por la falta de mantenimiento, aunque otras continúan resistiendo el paso del tiempo. Entre las más representativas figuran las neveras, además de numerosos ejemplos en ayuntamientos e iglesias, especialmente en la parte baja de los edificios. En la zona alta, según explicó Gracia, fue habitual el uso de ladrillo en épocas posteriores, aunque manteniendo la base de piedra.