Cuándo, cómo o dónde tocar: Las normas no escritas de la Ruta del Tambor y Bombo en Semana Santa

La Semana Santa en la Ruta del Tambor y Bombo vuelve a desplegar estos días su particular reglamento no escrito, un código de respeto, silencio y redoble que cambia de un municipio a otro y que marca el ritmo de una de las celebraciones más singulares de Aragón. Desde el Romper la Hora del Jueves Santo hasta el cierre del Sábado Santo, cada localidad fija sus propios horarios, espacios y formas de tocar, con normas que vecinos y cofrades conocen y cumplen con precisión.

En Albalate del Arzobispo, el toque libre por las calles y entre cuadrillas está permitido desde el Romper la Hora del Jueves Santo hasta la procesión del Santo Entierro, prevista para las 20.30 del Viernes Santo. Tras ese momento, el silencio se impone hasta las 15.00 del Sábado Santo, cuando se reanudan los toques hasta las 21.00, hora en la que se ordena el cese en la plaza del Ayuntamiento. La salida se realiza con túnica negra y sin tercerol, y durante las procesiones no se permite tocar libremente. Quien participa en los desfiles debe llevar la indumentaria completa y cuidada.

En La Puebla de Híjar, el redoble comienza con el Romper la Hora del Jueves Santo y se prolonga hasta el final de la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo. Después, los tambores callan hasta el Sábado Santo a las 12.00, cuando vuelve el toque libre por calles y plazas. La actividad se mantiene hasta las 22.00, momento en el que el alcalde marca el cese desde el centro de la plaza. La Hora se rompe con ropa de calle, pero desde la mañana del Viernes Santo es obligatoria la túnica negra, sin tercerol en la cabeza. Durante las procesiones tampoco aquí se puede tocar libremente y quienes desfilan deben hacerlo con la vestimenta reglamentaria y el tercerol cuando así corresponda.

En Híjar, Urrea de Gaén y Samper de Calanda, el toque arranca a medianoche del Jueves Santo con el tradicional Romper la Hora y se mantiene hasta el Sábado Santo, cuando cada pueblo fija su propio final. En Urrea, la alcaldesa anunciará el cese agitando un pañuelo desde el centro de la plaza a las 20.00; en Samper, la señal llegará con el toque de corneta desde el balcón del Ayuntamiento a las 21.00. En Híjar no existe un acto específico para el cierre, sino que la procesión de la Subida de Imágenes, a las 18.00 del Sábado Santo, marca el fin de la Semana Santa. En las tres localidades se sale con túnica negra, con sus particularidades, y sin tercerol en la cabeza. Mientras hay procesiones, no se puede tocar libremente por las calles y quien participa en ellas debe vestir conforme a las normas, con el tercerol cuando sea obligatorio.

Alcañiz vive su propio ritmo. Aunque la ciudad no cuenta con una Rompida propia, los toques libres arrancan el Viernes Santo durante la procesión del Pregón, abierta al público, y continúan de madrugada en torno a la plaza de España, donde grandes grupos se reúnen para tocar sin necesidad de túnica. Los redobles se prolongan día y noche hasta el inicio de la procesión del Santo Entierro, a las 16.00 del Sábado Santo. A partir de entonces, los tamborileros recorren de nuevo la parte alta y baja de la localidad con túnica y tercerol, y los grupos permanecen por el centro hasta las 20.00, hora del cese.

En Calanda, el tambor y el bombo no descansan durante toda la Semana Santa. Tras la procesión de la Soledad del Viernes Santo, a partir de las 23.00 las cuadrillas vuelven a concentrarse en la plaza de España para una nueva noche de redoble continuo. No es necesario vestir túnica morada, por lo que cualquiera que tenga tambor o bombo puede incorporarse. Con el paso de las horas, los grupos se reparten por las calles próximas sin interrumpir el sonido, y algunos mantienen el toque hasta casi el amanecer.

Alcorisa, por su parte, reserva el tambor para momentos concretos. La localidad afronta un Viernes Santo de gran intensidad, con la representación del Drama de la Cruz y la procesión del Santo Entierro a partir de las 20.00 como colofón. Esa noche no se retoma el toque y los vecinos esperan al Sábado Santo. Tras la procesión de la Soledad, prevista a las 18.00, los alcorisanos vuelven a enfundarse tambores y bombos y llenan las calles hasta el cese, uno de los instantes más esperados de la celebración.

En Andorra, la Semana Santa sigue igualmente unas normas no escritas fijadas por la Cofradía del Cristo de los Tambores y Bombos. En el acto de Romper la Hora, el toque no debe comenzar hasta que suene la corneta y se ordena guardar silencio hasta ese instante. Después, no se puede tocar el tambor ni el bombo fuera de las procesiones. Además, quienes no participan con instrumento o no llevan la vestimenta adecuada deben situarse en los laterales de la plaza, una norma que también se aplica en el final de los redobles y en la procesión de las antorchas.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *