Magallón volvió a mirar este sábado a su pasado reciente con un acto de reparación y dignidad en el que la Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido, AFAAEM, entregó a la familia los restos de Benito Barcos Laborda, vecino asesinado en 1936 durante la represión franquista.
El gesto, cargado de emoción y memoria, supuso el cierre de décadas de incertidumbre para sus allegados y la restitución del nombre de una de las muchas víctimas aragonesas arrancadas por la violencia de la dictadura. La entrega de los restos se convirtió además en un homenaje colectivo a todas las personas represaliadas, con una defensa expresa de la memoria democrática frente al silencio, el olvido y los discursos negacionistas.
Durante el acto se puso el acento en que recuperar a las víctimas no es solo una cuestión de justicia familiar, sino también un compromiso social con la verdad histórica. Bajo esa premisa, Magallón reivindicó que la memoria sigue siendo una forma de resistencia frente a cualquier intento de borrar lo ocurrido.
La ceremonia reunió a familiares, miembros de la asociación y vecinos del municipio en un ambiente de recogimiento y reivindicación, en una jornada que unió duelo, reparación y compromiso con la memoria de Aragón.
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