El Gobierno de Aragón ha rechazado incluir el edificio de Correos del Portillo en el catálogo de patrimonio protegido, un paso que deja vía libre a su posible derribo. La decisión de la Dirección General de Patrimonio se apoya en un informe externo que descarta su valor como ejemplo de arquitectura brutalista.
La resolución llega después de meses de presión por parte de colectivos vecinales y de defensa del patrimonio, que habían pedido conservar el inmueble y promover su rehabilitación. Entre quienes reclamaban su protección figuraban Apudepa, la Asociación Vecinal Joaquín Costa y más de medio centenar de entidades sociales y culturales de Aragón.
Estos colectivos defendían que el edificio, situado en Zaragoza, forma parte de la memoria arquitectónica reciente de la ciudad y reclamaban una intervención que permitiera mantener su estructura. Sin embargo, Patrimonio ha optado por no catalogarlo, lo que abre la puerta a futuras actuaciones urbanísticas sobre la parcela.
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