La cercanía de la Semana Santa ha encendido la preocupación en Valderrobres ante el agravamiento de las retenciones y el riesgo vial en el puente sobre el río Tastavins, donde la carretera A-231 mantiene desde hace meses uno de sus carriles cortado. El incremento de desplazamientos propios de estas fechas amenaza con multiplicar las demoras en uno de los principales accesos al municipio.
La circulación en este punto se regula actualmente mediante un semáforo que, en horas de mayor tráfico, provoca largas colas por su lento cambio de fase. Vecinos y conductores alertan además de que, en episodios de fuerte acumulación de vehículos, los últimos turismos de la fila llegan a zonas en las que la señalización deja de ser visible, lo que eleva el peligro de alcances y accidentes si otro vehículo accede al tramo a velocidad elevada sin advertir la retención.
El Gobierno de Aragón, titular de la vía, no ha concretado aún cuándo quedarán resueltas las obras ni cuándo podrá recuperarse la normalidad en el puente, una situación que viene generando malestar entre residentes y visitantes desde finales del año pasado. Los trabajos comenzaron el pasado otoño, cuando se retiró la barandilla antigua, que no se ajustaba a la normativa vigente, para colocar una nueva protección adaptada a la legislación actual.
Sin embargo, al desmontar la anterior estructura, los técnicos detectaron que la plataforma del puente necesitaba un refuerzo previo antes de instalar la nueva barandilla. Durante los últimos meses de 2025, la infraestructura permaneció sin protección lateral y con la calzada estrechada, aunque todavía conservaba dos carriles de doble sentido.
Fue después de Navidad cuando se cortó uno de los carriles y operarios de la empresa adjudicataria del mantenimiento, Pavasal, trabajaron en la estructura. Desde hace tiempo, no obstante, no se observa actividad en la zona, lo que alimenta la inquietud entre los vecinos de Valderrobres.
«Nos dijeron que al principio pensaban que era más sencillo, que bastaba con cambiar una barandilla por otra, pero al hacer los cálculos vieron que era necesario reforzar la estructura. Se está prolongando la situación, lo que nos genera inconvenientes y en Semana Santa, con el aumento del tránsito de vehículos, se van a alargar más los trayectos», ha señalado el alcalde de Valderrobres, Carlos Boné.
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