CEOE Teruel, CEPYME Teruel y CEAT Teruel han renovado sus presidencias para los próximos cuatro años con un marcado protagonismo del Bajo Aragón. El alcañizano Daniel Giner seguirá al frente de CEPYME Teruel, el calandino Vicente Ariño presidirá CEAT Teruel y el turolense Jesús Blasco continuará liderando CEOE Teruel.
Giner afronta esta nueva etapa con el objetivo de profundizar en el contacto directo con las empresas de la provincia y defender el territorio. Entre sus prioridades figuran el impulso de medidas como las ayudas al funcionamiento y la búsqueda de soluciones a problemas que afectan al tejido productivo, como la regulación de horarios comerciales. También muestra preocupación por la incertidumbre que rodea proyectos estratégicos como el Nudo Mudéjar, cuyo impacto va más allá del sector energético y alcanza a negocios vinculados a la hostelería, la vivienda rural y otros servicios indirectos. A ello se suma el aumento de costes derivado del contexto geopolítico, que, advierte, puede traducirse en pérdidas y cierres empresariales.
Por su parte, Vicente Ariño sitúa en el centro de su mandato el apoyo a los autónomos y la necesidad de facilitar la actividad económica en una provincia marcada por la despoblación y la falta de relevo generacional. Una de sus principales reivindicaciones es elevar al 20% las ayudas al funcionamiento, que considera esenciales para territorios como Teruel. Ariño insiste en que la burocracia y la presión fiscal lastran a muchos pequeños negocios y defiende medidas que permitan sostener servicios básicos en los pueblos. También impulsa la creación de AGETERUEL, una asociación de jóvenes empresarios orientada a fomentar el emprendimiento, mejorar el acceso a financiación y reforzar la colaboración entre profesionales.
Jesús Blasco, al frente de CEOE Teruel, pone el acento en la necesidad de ofrecer cercanía, certidumbre y trabajo en equipo al empresariado turolense. Uno de los asuntos que más inquieta a la organización es la reducción del proyecto del Nudo Mudéjar, que Blasco califica como un duro revés para la provincia, especialmente para Andorra y su entorno. Recuerda que la zona ha perdido población desde el cierre de la central térmica y advierte de que no recuperar el proyecto supondría un problema de gran magnitud. Desde CEOE Teruel abogan por reforzar la interlocución con el Gobierno de España, el Gobierno de Aragón y el resto de administraciones, con la idea de actuar de forma conjunta junto a sindicatos y entidades locales para defender el futuro económico y social de la provincia.
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