El barrio zaragozano de Chueca ha activado la ofensiva institucional para desalojar el CSO Kike Mur, situado en la antigua cárcel de Torrero. El Gobierno municipal de PP y Vox ha dado luz verde al plan para habilitar en el recinto un equipamiento destinado a personas mayores, un paso que abre la vía a acudir a los tribunales para expulsar del espacio al centro social okupado.
El Kike Mur acumula más de 15 años de actividad en el barrio y cuenta con un amplio respaldo vecinal y social. La decisión municipal ha reavivado la preocupación entre colectivos y asociaciones, que temen la desaparición de un proyecto comunitario consolidado en Zaragoza.
La Asociación de Vecinos Venecia ha denunciado falta de transparencia en la tramitación del plan, mientras que el colectivo El Cantero ha puesto en duda la necesidad real del proyecto. Por su parte, Zaragoza en Común ha vinculado esta actuación a una “agenda oculta” contra los espacios autogestionados y comunitarios de la ciudad.
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