El Drama de la Cruz de Alcorisa renueva sus escenas para ofrecer una experiencia más inmersiva

El Drama de la Cruz de Alcorisa afronta una nueva edición con importantes novedades orientadas a reforzar la inmersión del público en una de las representaciones más singulares de la Semana Santa aragonesa. La asociación organizadora ha renovado varias escenas clave de esta Pasión viviente, que se celebrará el Viernes Santo en el Monte Calvario, en un año especialmente simbólico, cuando la representación se acerca ya a su cincuenta aniversario.

Entre los cambios más destacados figura la escena del Cirineo, uno de los momentos más emblemáticos del vía crucis. Simón de Cirene, acompañado por sus hijos Alejandro y Rufo, aparecerá integrado entre el público en la explanada del Calvario antes de ser obligado por los soldados romanos a ayudar a portar el madero. La propuesta busca intensificar la sensación de proximidad y convertir al espectador en parte activa del desarrollo de la obra.

Como en anteriores ediciones, antes del inicio de la representación se ofrecerá una muestra de objetos vinculados al montaje, entre ellos la corona de espinas, los clavos, el flagelo, las armas y elementos de la indumentaria romana, además de piezas utilizadas por los personajes femeninos. La organización subraya que estos elementos responden a un trabajo de documentación histórica y que forman parte esencial de la fidelidad con la que se construye cada escena. La exposición podrá visitarse desde las 15.45, mientras que la representación comenzará a las 17.00.

La experiencia se completará con una exposición fotográfica compuesta por 60 imágenes en blanco y negro del fotógrafo local Abilio Andrés, que retrata desde una mirada intimista la otra cara del Drama de la Cruz. La muestra, instalada para ser visitada antes o después de la función, busca profundizar en las emociones, gestos y atmósferas que rodean la representación.

La asociación también mantiene su apuesta por ampliar la experiencia sensorial del público. El entorno natural del Monte Calvario, los sonidos del martillo sobre los clavos, el olor del romero que acompaña el vía crucis y la crudeza del escenario al aire libre refuerzan el carácter inmersivo de una obra que, según su organización, se vive con todos los sentidos. “La intensidad es tal que el espectador acaba trasladándose a Jerusalén”, señala Mario Nuez, presidente de la asociación.

Otra de las novedades de este año es la adaptación del evento para personas con movilidad reducida. La organización ha preparado un dispositivo específico, gratuito, para facilitar el acceso y la contemplación de las dos partes de la representación. Quienes deseen utilizar este servicio deben solicitarlo previamente a través del correo seguridad.dramadelacruz@gmail.com.

El Drama de la Cruz se desarrolla íntegramente en el exterior, en el histórico Monte Calvario de Alcorisa, un conjunto del siglo XVI con 14 estaciones del vía crucis que recrean los últimos pasos de Jesús antes de la crucifixión. Desde su primera edición en 1978, cuando solo un pequeño grupo de vecinos participó en la escenificación, la obra ha crecido hasta reunir a unos 4.000 espectadores y a cerca de 300 personas del municipio que colaboran de forma altruista en la puesta en escena, la confección de vestuario y el acondicionamiento del recorrido.

En los últimos años, la representación ha incorporado pantallas gigantes y emisión por internet para acercar los detalles de la obra a un público más amplio, sin alterar los momentos centrales de la Pasión. La organización insiste en mantener el rigor histórico como seña de identidad, al tiempo que introduce pequeñas mejoras cada temporada para seguir renovando una cita que se ha consolidado como uno de los grandes referentes culturales y religiosos de la provincia de Teruel.

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