La Hermandad Jesús Nazareno de Alcañiz ha sido distinguida como Real Hermandad y ha recibido el nombramiento del rey Felipe VI como Hermano Mayor Honorífico, un reconocimiento que culmina un largo proceso de investigación histórica y recopilación documental iniciado hace años.
La solicitud se formalizó el pasado 6 de marzo y fue remitida al Palacio de la Zarzuela tras la elaboración de un dosier de más de 500 páginas en el que se recogía la trayectoria, las tradiciones y la relevancia de esta entidad alcañizana dentro de la Semana Santa del Bajo Aragón. La aceptación ha sido anunciada públicamente este martes por la propia hermandad, que ha comunicado la noticia a través de sus redes sociales con una emisión en directo.
El presidente de la cofradía, Javier Martínez, ha destacado que se trata del resultado de “años de trabajo discreto y constante” y ha subrayado que este título supone un impulso al compromiso con la conservación y difusión de las tradiciones locales. La distinción llega en un momento especialmente simbólico, cuando el Nazareno celebra más de siete décadas de historia y se mantiene como la hermandad con mayor número de hermanos de Aragón, con 1.950 miembros.
La junta directiva comenzó a trabajar en esta iniciativa en 2022 con el objetivo de acercar a la Casa Real el origen, las costumbres y la evolución de la hermandad. Para ello, se recopilaron testimonios de expresidentes y personas vinculadas a la organización, además de revisar el archivo parroquial y reunir documentación gráfica y escrita sobre sus primeros años, en los que apenas existían registros.
Uno de los siguientes pasos será incorporar la corona de la Casa Real a los símbolos identificativos de la hermandad, en consonancia con el nuevo rango obtenido.
La Hermandad Jesús Nazareno de Alcañiz nació en 1955 impulsada por jóvenes de la Asociación del Santo Ángel Custodio, que buscaban dar contenido a los días de Semana Santa y promovieron la creación de la Cofradía Jesús Nazareno para procesionar el Miércoles Santo. En aquellos primeros años se construyó la peana del Nazareno, que inicialmente se sostenía con palos y no incorporó patas metálicas hasta 1960.
La primera procesión reunió a 49 hermanos con vela, banda de tambores, cruz inicial cedida por la parroquia y tres cetrilleros. Ese año, el cabo fue José Ponz Buñuel. También en 1955 se fundó la banda de la hermandad, integrada por tambores, y en 1956 se creó la de cornetas, con Francisco Ariño como primer cabo.
En 1958 la hermandad adquirió el paso de Jesús Nazareno, cuya imagen fue realizada por Joaquín Larrañaga, profesor de Bellas Artes de Madrid. Posteriormente, el 23 de marzo de 1991, se bendijo el paso de Jesús atado a la Columna, diseñado por el escultor alcañizano Francisco Rallo, última gran incorporación al conjunto procesional, que quedó completado con los pasos de La Verónica y la Cruz Morada.
La procesión del Nazareno ha mantenido desde sus orígenes una notable participación y ha destacado siempre por la presencia de numerosos niños entre sus hermanos y participantes.
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