Los alcaldes de los municipios afectados por el recorte del Nudo Mudéjar han cerrado filas este lunes en una reunión convocada por el Gobierno de Aragón con la vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero, para reclamar respuestas y coordinación ante una decisión que consideran perjudicial para el Bajo Aragón. El encuentro, celebrado en un clima de preocupación compartida, ha reunido a representantes de Alcorisa, Samper de Calanda, La Puebla de Híjar, Alcañiz, Albalate del Arzobispo, Castelnou, Jatiel, Lécera y Andorra, además de la ausencia del alcalde de Calanda, Alberto Herrero, por motivos de salud.
La cita ha servido para poner en común el alcance del recorte del proyecto y analizar sus posibles efectos sobre el desarrollo económico y social de la zona. Desde Lécera también se ha trasladado la inquietud por la falta de confirmación de la Confederación Hidrográfica del Ebro sobre las reservas de agua vinculadas al término municipal de Andorra, una cuestión añadida a un escenario ya complejo para los ayuntamientos implicados.
Rafa Guía, alcalde de Andorra, ha resumido el sentir general al asegurar que los municipios se sienten perjudicados por una situación que sigue sin aclararse. Según ha explicado, la reunión ha permitido revisar en qué punto quedan el plan de acompañamiento y los megavatios sobrantes, al tiempo que se ha reforzado una posición común para exigir explicaciones tanto al Ministerio para la Transición Ecológica como a la empresa adjudicataria, Enel Green Power.
El Gobierno de Aragón ha expuesto a los alcaldes las gestiones realizadas en los últimos días y ha reiterado su rechazo a la reducción sustancial del proyecto, al considerar que supone un grave golpe para la inversión, el empleo y la fijación de población en el territorio. Mar Vaquero ha defendido que el retraso acumulado desde hace años es ya irrecuperable y ha advertido de que no se pueden seguir sumando demoras sin plantear alternativas reales.
La vicepresidenta en funciones ha confirmado que el Ejecutivo autonómico ha remitido al Ministerio el acuerdo aprobado en Consejo de Gobierno, en el que se reclama el cumplimiento íntegro de los compromisos adquiridos con el territorio, especialmente los vinculados al plan socioeconómico de transición justa. Además, ha anunciado que se solicitarán reuniones tanto con el Gobierno central como con Enel Green Power para aclarar el futuro del proyecto y reclamar que se mantengan los compromisos previstos.
Los alcaldes han lamentado la falta de avances desde el cierre de la central térmica en 2020 y la lentitud acumulada desde la adjudicación del Nudo Mudéjar a finales de 2022. “Han pasado más de tres años, vemos mucha lentitud y lo que queremos es pedir respuestas”, ha señalado Guía, que ha insistido en que los municipios deben ser exigentes porque son los principales perjudicados.
La preocupación compartida se centra ahora en conocer qué ocurrirá con la capacidad no desarrollada y si el recorte energético afectará también a las compensaciones socioeconómicas pactadas para la comarca. Durante la reunión se ha coincidido en que el territorio no puede permitirse más años de espera y que urge aclarar si aún existe margen para mantener parte del proyecto o reconducir la capacidad liberada hacia nuevas iniciativas.
Desde Andorra, Rafa Guía se reunirá este martes en Madrid con Judith Carreras, presidenta del Instituto de Transición Justa, para recabar más información sobre la situación del proyecto. Mientras tanto, los alcaldes han coincidido en la necesidad de “remar todos en la misma dirección” y mantener una voz única ante las administraciones y la empresa promotora.
La alcaldesa de Albalate del Arzobispo, Celia Trullén, ha valorado el encuentro como una oportunidad para analizar la situación y estudiar posibles alternativas, incluidas nuevas reuniones con la empresa y el Ministerio. En la misma línea, el alcalde de Alcorisa, Miguel Iranzo, ha agradecido que la convocatoria haya permitido a los municipios trasladar una postura compartida y ha reclamado responsabilidades por la parálisis acumulada. También ha advertido de que, si no se recupera parte del alcance inicial del proyecto, el Ministerio deberá poner sobre la mesa compensaciones reales.
El alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, ha subrayado que la iniciativa partió del Gobierno de Aragón para trasladar un mensaje común y unir fuerzas entre ayuntamientos. Ha defendido que no se trata de una cuestión partidista, sino de futuro para todo el Bajo Aragón, y ha asegurado que los municipios han salido de la reunión “unidos y reforzados”.
Jesús Puyol, alcalde de La Puebla de Híjar, ha calificado la cita de positiva y ha insistido en que es momento de dejar al margen el color político para actuar de forma conjunta. A su juicio, las expectativas de desarrollo social, económico e industrial generadas en torno al Nudo Mudéjar se han desinflado y ahora toca exigir explicaciones y buscar soluciones.
Carlos Ros, alcalde de Ariño, ha reclamado responsabilidades y ha puesto el foco en el futuro de los compromisos socioeconómicos ligados al proyecto. En su caso, ha advertido de que el Ayuntamiento continúa sin confirmación sobre inversiones anunciadas, como la ligada al equipamiento y acondicionamiento de la ampliación del balneario.
Por su parte, Pedro Bello, alcalde de La Puebla de Híjar, ha enmarcado la reunión en un momento clave y ha defendido que la unidad entre municipios y Gobierno de Aragón puede ser decisiva para mejorar la interlocución con el Ministerio y la empresa adjudicataria. En la misma dirección se ha expresado el resto de representantes municipales, que han coincidido en la necesidad de acelerar respuestas para una comarca que considera que no puede seguir esperando.