Categoría: Actualidad

  • La pasión compartida de los Martínez – Barrachina de Alcañiz y heredada del tío Ángel

    En la casa familiar de los Martínez-Barrachina, en Alcañiz, el Viernes Santo se vive como una ceremonia en sí misma. El trasiego comienza pronto, con buena parte de la familia reuniéndose en la vivienda de la abuela para vestirse con la túnica, colocarse el tercerol y ajustar el tambor antes de salir a la calle. Entre risas y prisas, casi una veintena de personas se mueve por las habitaciones para prepararse a la vez, en una escena que ya forma parte de la tradición del clan. La abuela, Pili, y la tía Carmen ocupan un lugar central en esa coreografía doméstica que, año tras año, se repite sin fallos.

    La costumbre de hacerse una fotografía en el mismo punto del portal familiar también se ha convertido en una señal de identidad. En apenas 25 años, la imagen ha ido sumando nuevos miembros hasta reflejar el crecimiento de una familia que mantiene intacto el vínculo con la Semana Santa de Alcañiz. Solo el tío Javi rompe esa rutina, obligado a adelantar su llegada a la plaza por su condición de cetrillero.

    Para los Martínez-Barrachina, acompañar el recorrido hasta la plaza de España para participar en la Procesión del Pregón es uno de los momentos más esperados del año. Mientras aguardan al resto de allegados, los primeros redobles empiezan a escucharse. Los más pequeños, Irene y Alejandro, observan a los mayores, Juan y Nacho, y el sonido del tambor acaba contagiando a todos. En cuestión de segundos, el ensayo improvisado se convierte en una pequeña concentración familiar marcada por la ilusión de salir a procesionar.

    La afición por el tambor no llegó a esta familia por la vía habitual. El abuelo, natural de Jaén, se instaló en el Bajo Aragón Histórico por motivos de trabajo, conoció a la abuela y tuvo cuatro hijos: Juanma, Rosa, Rocío y Javi. Fue el hermano de la abuela, Ángel, quien transmitió a los suyos esa devoción por la Semana Santa. Carpintero de oficio, se encargaba de mantener y limpiar las peanas cuando comenzaron las primeras procesiones en la zona. Con él salió por primera vez Juanma, el mayor de los hermanos, y después lo hizo Javi, que más adelante asumió la continuidad de ese legado cuando el tío ya había fallecido.

    Los recuerdos de infancia están ligados a los ensayos en los paseos del castillo, a las invitaciones que llegaban desde el colegio y a las tardes de práctica en la huerta familiar. Allí, los primos Nacho, Juan, Jorge, Óscar, Duna, Jesús, Irene y Alejandro fueron incorporándose a la tradición con el paso de los años. Nacho recuerda cómo en Escolapios también les ofrecían clases de tambor y cómo, los domingos, la familia convertía la huerta en un espacio de convivencia donde la Semana Santa seguía viva más allá de las fechas del calendario.

    La participación de todos ha ido creciendo con el tiempo. Duna, por ejemplo, se encargó el año pasado de sacar el paso de la Verónica, convirtiéndose en la primera mujer de la familia en hacerlo. Además, los ocho primos siguen tocando con instrumentos elaborados por los tíos Juanma y Miguel Ángel, piezas que conservan casi como reliquias. El mayor de los primos también ha aprendido a reparar su propio tambor, cambiarle la piel o las llaves, con la intención de seguir el oficio familiar junto a su padre y su tío.

    La pasión por la Semana Santa se ha transmitido de padres a hijos —y de tíos a sobrinos—, pero también de abuelos a nietos, hasta convertirse en un sentimiento compartido que se deja notar en cada rincón de la casa. Se ve en la alegría con la que esperan la llegada de estos días y en la emoción de la abuela y la tía cuando los ven entrar por la puerta, ya vestidos para salir a la procesión.

    Este Viernes Santo repetirán el ritual: la foto en el mismo lugar de siempre, la subida en grupo hacia la plaza de España y la espera en el Molino, donde las mujeres de la familia los aguardan cada año para verlos pasar, saludarles y guardar el momento. Después, el regreso a la casa de la abuela marcará el cierre de la jornada, con la comida familiar como otro de los grandes momentos del día. Allí, alrededor de la mesa, la Semana Santa volverá a ocupar todas las conversaciones, en una familia que ha hecho de la tradición su mejor herencia.

  • Javier Zaragoza: un pregonero embajador de Alcorisa desde los inicios del Drama

    Javier Zaragoza no ha dejado de llevar a Alcorisa por bandera allí donde ha ido. Aunque abandonó el municipio siendo todavía un niño, el fiscal del Tribunal Supremo se define como un embajador de su pueblo y regresa cada año para reencontrarse con la Semana Santa, una tradición que, asegura, marcó su vida desde los inicios del Drama de la Cruz. “Recuerdo estar en esas primeras reuniones donde ya sentimos que algo grande se estaba forjando. No creo que lleguemos a verlo en esta vida, pero esta va a ser una tradición milenaria”, sostiene.

    Este año, Zaragoza ha asumido el pregón de estos días tan señalados, un encargo que le comunicaron durante una de sus últimas visitas a Alcorisa. “No me lo esperaba. Es un título muy grato”, reconoce. No es la primera vez que ejerce de pregonero, ya que también lo hizo en las fiestas patronales, y en 2019 fue nombrado Hijo Predilecto del municipio.

    Su vinculación con la localidad turolense es total, especialmente a través de la Semana Santa. Zaragoza participa cada año como cofrade activo de La Verónica, desfilando con la túnica morada y el resto del atuendo característico en amarillo. Su mujer y sus tres hijos también forman parte de la cofradía, y ahora espera que se sumen sus nietos. “Al mayor ya lo hemos llevado a Alcorisa, ya tengo un segundo y estoy en camino de un tercero. Toca hacer un desplazamiento con todos para que se adentren en el mundo del tambor”, afirma con satisfacción.

    Para Zaragoza, la Semana Santa de Alcorisa tiene una personalidad propia y un peso que trasciende Aragón. Defiende que se trata de una celebración con sello propio y que él siempre ha procurado dar a conocer en cada destino. También ha llevado a amigos y familiares para mostrarles una tradición que considera singular. Entre sus momentos más emotivos destaca la representación del Drama de la Cruz, que vive con una emoción especial. En su pregón, precisamente, ha puesto el acento en esa representación y en los recuerdos que mantiene ligados al municipio y a sus días de Semana Santa.

    La jornada de este sábado ha estado también marcada por el sonido de los tambores y bombos en Alcorisa, con una sala Alcor abarrotada de vecinos para un encuentro en el que se ha puesto en valor la cantera local y la continuidad de la tradición. Durante el acto se ha distinguido con el Tambor de Honor a la Cofradía de la Virgen de los Dolores, en reconocimiento a su labor y con el llamamiento a sumar nuevos cofrades.

    El pregón ha corrido a cargo de Javier Fiscal, que ha recordado los rincones de Alcorisa que marcaron su infancia, así como a su familia y a sus amigos, con quienes mantiene un fuerte vínculo pese a la distancia. La cita ha servido además para reconocer a la nueva cofradía, ‘La Burrica’, en una jornada que confirma que el relevo generacional del tambor en Alcorisa está garantizado.

  • Tambor de Honor de Alcorisa a casi un siglo de historia iniciada por mujeres

    Alcorisa rendirá homenaje este año a la Cofradía Virgen de los Dolores con la entrega del Tambor de Honor, un reconocimiento a casi un siglo de historia marcado por el esfuerzo, la continuidad y, especialmente, por el papel decisivo de las mujeres que impulsaron sus primeros pasos.

    La cofradía, una de las más antiguas de la localidad junto a la de La Sangre de Cristo, es además la única imagen que participa en todas las procesiones de la Semana Santa alcorisana. Sus orígenes se remontan a antes de la Guerra Civil, aunque el primer documento conservado data de 1939, según explica Olga Velasco, actual presidenta y encargada de recoger la distinción.

    Velasco subraya que la supervivencia de la hermandad no se entiende sin aquellas mujeres que sostuvieron la tradición en tiempos difíciles. «Se preocuparon de seguir la tradición y de captar a personas para hacer una buena cofradía. Tuvieron la valentía de hacerse cargo de esa tarea. Por eso este Tambor de Honor, sobre todo, es para ellas», señala.

    La presidenta asumió el cargo en 2016, cuando se buscaba apoyo para renovar la junta. Aceptó con la idea de ayudar, pero terminó siendo elegida por mayoría. Diez años después, afronta su último año al frente de la cofradía con la satisfacción de recibir este reconocimiento en nombre de todas las integrantes, las actuales y las que las precedieron. «Aquí nadie es más que nadie. Siempre trabajamos juntas», afirma.

    Durante estas décadas, la hermandad ha experimentado una profunda evolución. En sus inicios, recuerda Velasco, las mujeres debían abandonar la cofradía al casarse. Esa situación cambió hacia 1987, cuando un grupo de mujeres logró legalizarla tal y como existe hoy, con más de 90 miembros.

    Pese a los cambios, la esencia se mantiene intacta: el respeto por la oración y el fervor religioso que rodean la Semana Santa. El negro sigue siendo el color de su vestimenta y la medalla de la Dolorosa continúa siendo su símbolo principal. Entre todos sus actos, la presidenta destaca la procesión del Encuentro entre la Dolorosa y el Cristo, que define como el momento más emotivo del año. «Creo que hablo por todas cuando digo que es la más especial. En mi caso, me emociono muchísimo todos los años», reconoce.

    Velasco celebra también la incorporación de nuevas personas a la cofradía, entre ellas varios hombres, aunque advierte de la necesidad de garantizar el relevo generacional. «No somos una cofradía de personas mayores. Nos hemos hecho mayores perteneciendo a ella. Ahora necesitamos a nuevos integrantes, sobre todo jóvenes, para salvaguardar su legado», pide.

    Con la mirada puesta en el futuro, la presidenta se despide satisfecha y convencida de que ha llegado el momento de abrir paso a una nueva etapa. «Hay que dar paso a gente nueva, y con nuevas ideas. El relevo generacional tiene que llegar», concluye.

  • Rosana Ginés, la pregonera del sentir que une a Andorra

    Rosana Ginés será la pregonera de la Semana Santa de Andorra 2026, una designación que recibió por sorpresa mientras cumplía su turno de tarde en el hospital. La noticia, trasladada en una llamada telefónica, le provocó, en sus palabras, «un madre mía infinito», una reacción inicial de asombro que pronto se transformó en ilusión y en una profunda sensación de responsabilidad.

    Con el paso del tiempo, Ginés admite que hubo señales que apuntaban a esa elección: comentarios de vecinos, rumores en el pueblo y la confirmación posterior de que su nombre llevaba años sobre la mesa. Aun así, no se lo esperaba, en parte porque su marido ya fue pregonero de las fiestas patronales en 2018, lo que la mantenía al margen de cualquier posibilidad personal. Su vínculo con la Semana Santa se remonta a la infancia, cuando con apenas 9 años comenzó a salir en procesión con el tambor junto a su hermano José Luis, conocido como ‘El Conejo’, al que considera su gran referente.

    La tradición cofrade forma parte de su historia familiar desde generaciones atrás. Su padre tocó el bombo en su juventud, instrumento que aún se conserva en la masada familiar, aunque finalmente fueron los tres hermanos quienes se inclinaron por el tambor. Su relación con la Semana Santa se nutre de dos ramas: la cofradía de María Magdalena, por parte materna, y la de la Oración del Huerto, por parte paterna. Esta última fue la que decidió reforzar en su juventud para garantizar la continuidad de la tradición en casa. Ahora, también ha logrado transmitir esa afición a sus hijos, Pablo y Marina.

    Aunque reside en Madrid, Rosana Ginés asegura que nunca ha perdido el vínculo con Andorra. Al contrario, sostiene que la distancia ha reforzado su sentimiento de pertenencia. «Cuando estás fuera, cada minuto en el pueblo cuenta el doble», afirma. Ha regresado al municipio en incontables ocasiones, pero reconoce que esta será una cita distinta, marcada por la emoción de dirigirse a sus vecinos en uno de los actos más esperados del calendario local.

    Ginés ya sabe lo que es representar a Andorra fuera del municipio. Hace dos años, cuando fue nombrada mayoral de la cofradía, ejerció esa representación en FITUR, en Madrid. Ahora afronta la Semana Santa con una implicación total, desde los preparativos de túnicas y tambores en casa hasta el reencuentro con las calles y la gente del pueblo. El sonido del tambor en el hogar, dice, le provoca «un escalofrío de alegría». «Es sentir que ya estás donde tienes que estar», resume. De cara al pregón, tenía claro que quería «compartir su corazón» y ofrecer un momento de cercanía en el que todos recordaran por qué quieren tanto su Semana Santa.

    El día del pregón, el frío y el viento no restaron participación a la localidad. Decenas de vecinos se congregaron a las puertas de la iglesia para seguir el desfile de estandartes, penitentes, tambores y bombos. Ya en el templo, abarrotado, el discurso de Ginés estuvo marcado por el amor a la tradición y a su familia. «Mi forma de sentir Andorra nace de una infancia que fue preciosa, y en la que la Semana Santa estuvo muy presente. Es una entrega que recorre mi árbol genealógico», expresó durante el acto, en el que también animó a los vecinos a participar de sus días grandes.

  • Ángel Arrébola regresa a la Colegiata de Caspe para pregonar tras 28 años

    Ángel Arrébola Fernández ha regresado este sábado a Caspe, 28 años después de su ordenación sacerdotal en la Colegiata, para pronunciar el pregón de la Semana Santa de la Ciudad del Compromiso. El actual párroco de San Valero de Zaragoza, natural de Zuheros (Córdoba), mantiene desde hace casi tres décadas un vínculo estrecho con la localidad bajoaragonesa, donde asegura haber vivido una de las etapas más importantes de su vida.

    Arrébola ha recordado con emoción sus primeros años en Caspe, cuando se ordenó en febrero de 1998 y comenzó una relación pastoral y personal que, según ha explicado, se consolidó también durante sus estudios de Derecho en la extensión de la UNED de la localidad. La Coordinadora de la Semana Santa de Caspe ha querido reconocer esa trayectoria eligiéndolo como pregonero en un acto que ha reunido a numeroso público en la Colegiata, pese al frío viento.

    Durante su intervención, el sacerdote ha repasado su paso por la comarca y el afecto que conserva por Caspe y su Semana Santa. Ha destacado el crecimiento de esta celebración, con dos procesiones más que en la época en la que vivió allí, y ha puesto en valor la implicación de las cofradías y de quienes trabajan cada año para mantener viva la tradición. También ha agradecido el papel del coordinador, Marcos Sánchez, y el esfuerzo de todas las hermandades.

    El acto ha servido además para entregar los premios del concurso de dibujo organizado por la Coordinadora de la Semana Santa de Caspe. La jornada ha marcado el arranque de los días más intensos para las cofradías de la localidad, que desde este Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua protagonizarán las principales procesiones y actos litúrgicos.

    “Vivamos la intensidad de la Semana Santa”, ha concluido Arrébola, en un pregón que ha querido ser, sobre todo, un gesto de gratitud hacia Caspe y sus vecinos.

  • Calanda invita a no perderse ni un acto de su Semana Santa: estos son sus momentos más destacados y cuándo vivirlos

    Calanda se prepara para vivir una Semana Santa intensa, marcada por la tradición, el sonido de los tambores y bombos y una programación que reúne a vecinos y visitantes en torno a sus actos más emblemáticos. El municipio del Bajo Aragón arranca este fin de semana sus celebraciones con las Jornadas de Confraternización de Cofradías, cita en la que los participantes mostrarán los toques que han ensayado durante meses.

    La gran cita llegará, como es costumbre, el Viernes Santo al mediodía con la Rompida de la Hora en la plaza de España, uno de los momentos más esperados y reconocidos de la Semana Santa calandina. Este año contará con la presencia del actor Antonio Resines, que acompañará a los vecinos en un acto que volverá a congregar a numerosos asistentes. Desde el municipio se recomienda acudir con antelación para facilitar el aparcamiento y encontrar un buen lugar desde el que vivir la intensidad del acto.

    Antes y después de ese instante central, Calanda ofrece un programa completo de celebraciones religiosas y procesiones que mantienen viva una de las tradiciones más arraigadas de Aragón. Entre los actos más señalados figuran la Procesión del Pregón, la Procesión de la Soledad y el Vía Crucis al Monte Calvario, además de los traslados, misas y momentos de recuerdo a los fallecidos que completan la agenda.

    El Domingo de Ramos, 29 de marzo, comenzará a las 06.00 con el coro de los despertadores, seguido a las 10.30 por la Procesión de Jesús Entrando en Jerusalén y Bendición de Ramos. A las 16.00 se celebrará el Vía Crucis al Monte Calvario y a las 18.00 tendrán lugar las XXIV Jornadas de Confraternización de Cofradías y el pregón de la Semana Santa.

    El Miércoles Santo, 1 de abril, a las 20.30 se realizará el Traslado Solemne del Sepulcro desde el Templo del Pilar a la Parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza. El Jueves Santo, 2 de abril, la Celebración de la Cena del Señor será a las 19.00 y, ya a medianoche, el Vía Crucis al Monte Calvario.

    El Viernes Santo, 3 de abril, concentrará algunos de los momentos más destacados: a las 07.30, Vía Crucis de mujeres al Monte Calvario; a las 11.00, concentración de tamborileros en la plaza de España; a las 12.00, Rompida de la Hora; a las 15.30, Procesión del Pregón; a las 18.00, Muerte del Señor; a las 20.00, Procesión de la Soledad de la Virgen; y a las 23.00, reanudación de redobles.

    El Sábado Santo, 4 de abril, la Procesión del Santo Entierro comenzará a las 9.00. A las 13.45 tendrá lugar el recuerdo a Mosén Vicente Allanegui y a todos los calandinos fallecidos, seguido a las 14.00 por La Parada. La Vigilia Pascual se celebrará a las 22.00.

    La Semana Santa concluirá el Domingo de Pascua, 5 de abril, con misa en el Centro Residencial Calanda a las 10.00 y la Misa de Pascua en la Iglesia Parroquial a las 11.00.

  • El Peñón de Gibraltar forma parte de las pinturas murales góticas del Castillo de Alcañiz: «Ya no son solo nuestras»

    Las pinturas murales góticas del Castillo de Alcañiz vuelven a situarse en el centro del debate histórico tras una nueva investigación del director del Instituto de Estudios Humanísticos, José María Maestre Maestre, que las vincula con la conquista de Gibraltar de 1309. El estudio sostiene que las escenas no muestran una montaña, como se había interpretado hasta ahora, sino el Peñón del Estrecho, y que forman parte de un relato único sobre aquella campaña militar.

    Durante años, las pinturas habían sido objeto de teorías diversas y sin una lectura común. Algunas interpretaciones las relacionaban con episodios inconexos del reinado de Jaime I, pero la nueva investigación defiende que todas las escenas responden a un mismo episodio histórico. Maestre presentó sus avances este sábado en el III Curso Interdisciplinar de Humanidades de Alcañiz, donde subrayó la relevancia internacional del hallazgo. “Las pinturas dejan de ser alcañizanas y pasan a ser del mundo”, afirmó.

    El análisis sitúa en el centro del programa iconográfico a Fernando IV de Castilla y Jaime II de Aragón, aliados en la ofensiva contra el reino nazarí de Granada. Según la investigación, una de las escenas representaría el encuentro entre ambos monarcas antes del inicio de la campaña; otra, la salida de Fernando IV desde Toledo hacia la guerra, acompañada por figuras femeninas que simbolizan la despedida; y una tercera, el desarrollo del asedio sobre Gibraltar.

    El trabajo también identifica a varios personajes históricos vinculados a la operación, entre ellos Guzmán el Bueno y el infante Don Juan Manuel. Especial relevancia adquiere García López de Padilla, relacionado con el Castillo de Alcañiz, a quien Maestre atribuye la iniciativa de mandar pintar estas escenas para dejar constancia de su participación en la conquista.

    Uno de los avances más significativos del estudio es la localización de cartelas explicativas ocultas en las pinturas, pequeñas inscripciones muy deterioradas que hasta ahora habían pasado inadvertidas. Su análisis ha permitido confirmar la identidad de algunos protagonistas y reforzar la lectura de la campaña de 1309 y la conquista cristiana de Gibraltar. La interpretación se apoya además en elementos visuales como máquinas de asedio, fortificaciones y paisajes que encajan con la geografía del enclave andaluz.

    El investigador destacó que la presencia de catapultas y otros detalles de la escena aporta coherencia a la nueva lectura, que sitúa a las pinturas murales del Castillo de Alcañiz en un contexto histórico de alcance mucho mayor. La investigación, que forma parte de un proyecto desarrollado durante más de 15 años por el IEH, abre así una nueva etapa en el conocimiento del patrimonio artístico de la ciudad bajoaragonesa.

  • Alcañiz se convierte en la capital de lo paranormal: “En la carretera de Valmuel era donde teníamos los contactos con sus naves”

    Alcañiz ha acogido este sábado el primer encuentro sobre fenómenos paranormales, una cita que ha reunido en el Teatro Municipal a cerca de un centenar de personas interesadas en relatos de avistamientos, contactos, premoniciones, augurios y psicofonías. Durante la jornada, los asistentes han escuchado testimonios y experiencias en torno a hechos que la ciencia no ha logrado explicar.

    La apertura ha corrido a cargo de José Manuel Salafranca, que ha compartido sus supuestos contactos con extraterrestres entre los años 80 y 90. En su intervención, ha relatado episodios de “cambios de plano temporal” y ha explicado su relación con estos fenómenos a través de la escritura automática, un mecanismo que, según ha descrito, permitiría recibir mensajes mediante una fuerza externa. Salafranca ha afirmado además que estos encuentros “están más cerca de lo que parece” y ha señalado la carretera entre Alcañiz y Valmuel como un lugar asociado a experiencias de este tipo. El organizador ha recordado también su participación, hace 35 años, en un grupo de investigación de fenómenos paranormales en el Bajo Aragón y ha asegurado que existen distintos enclaves de la zona donde se pueden producir contactos o registrar psicofonías.

    El programa ha incluido también la intervención de Andrés Sampedro, quien bajo el título Morí para entenderlo todo ha narrado una experiencia cercana a la muerte tras sufrir una parada cardíaca. Según ha explicado, aquel episodio le llevó a replantearse su visión de la vida y a concluir que “somos mucho más que un cuerpo físico”, además de impulsar su proceso de aceptación personal y ayuda a otras personas.

    A las ponencias se han sumado las de Raúl López y Pedro Amorós, investigadores con un amplio archivo de psicofonías; Miguel Labrador, que ha presentado su libro Las Piedras de los dioses, centrado en presuntas ciudades desconocidas para la arqueología; y el propio Amorós, una de las voces más conocidas dentro de este ámbito.

    La iniciativa, concebida hace dos años, ha sido promovida por José Manuel Salafranca, natural de Alcañiz, con el objetivo de reunir en un mismo espacio experiencias cercanas a la muerte y supuestos encuentros con lo paranormal. Entre el público se han mezclado aficionados al tema y asistentes movidos por la curiosidad, todos ellos, según la organización, “con la mente abierta”. El evento ha contado con el patrocinio del Ayuntamiento de Alcañiz y la colaboración de Caja Rural de Teruel y la DPT, y ha tenido además un carácter solidario, ya que la recaudación de las entradas, fijadas en 10 euros, se destinará a ASPME Bajo Aragón. La jornada también ha sido retransmitida por radio para el continente americano, donde los oyentes han podido intervenir con preguntas y comentarios.

  • La D.O. Melocotón de Calanda cesa a Samuel Sancho, su presidente durante 17 años

    La Denominación de Origen Melocotón de Calanda ha relevado a Samuel Sancho, que ha presidido el consejo durante los últimos 17 años, tras una votación interna en la que siete miembros apoyaron su cese, uno se pronunció en contra y dos se abstuvieron. El órgano de gobierno justifica la decisión en una pérdida de confianza derivada, según sus integrantes, de la adopción de decisiones sin contar con la junta.

    Sancho niega ese extremo salvo en casos puntuales y sostiene que todas sus actuaciones se han realizado pensando en el interés de la denominación. Aun así, asegura que respeta la decisión adoptada por sus compañeros y que abandona el cargo “con la cabeza bien alta”. El agricultor de Puigmoreno, que no percibía retribución por la presidencia, ha evitado entrar en valoraciones concretas, al igual que el presidente en funciones, el hasta ahora vicepresidente Francis Negro.

    Entre los motivos que han alimentado el malestar interno figura también que la directora de certificación, Ana Omedes, con dedicación exclusiva al melocotón, haya asumido al mismo tiempo un puesto de máxima responsabilidad en la D.O. Aceite del Bajo Aragón, con la que comparte sede en el Molino Harinero de Alcañiz, en el municipio de Alcañiz. Aunque la compatibilidad de ambos cargos es legal, parte del consejo considera que no podrá atender adecuadamente las dos responsabilidades. Sancho, tras recibir asesoramiento jurídico, entendió que ni él ni el consejo podían impedirle firmar un nuevo contrato, decisión que agravó la tensión en el seno de la entidad.

    El consejo también reprocha haber conocido a posteriori otras decisiones de peso, como la presentación de un proyecto conjunto con Ternasco de Aragón y Jamón de Teruel para optar a fondos europeos, que fue trasladado a la junta una vez obtenido el visto bueno. Además, hace algo más de un año Omedes advirtió a Sancho de que la pegatina incluida en todos los melocotones para certificar su procedencia no estaba registrada, extremo que el presidente desconocía en aquel momento. Tras recibir instrucciones para patentarla con discreción hasta confirmar el proceso, el consejo fue informado después, con el objetivo de evitar que un tercero pudiera adelantarse en el registro.

    La junta volverá a reunirse el miércoles 8 de abril para elegir a un nuevo presidente, poniendo fin a casi 18 años de etapa de Sancho al frente de la denominación. Su salida adelanta una renovación que el propio agricultor pensaba impulsar cuando se jubile en diciembre, con la intención de permanecer un tiempo más para facilitar el relevo en el cargo.

  • Pilar Alegría exige a Endesa que cumpla los compromisos adquiridos en el Nudo Mudéjar de Andorra

    Pilar Alegría ha reclamado este viernes a Endesa que cumpla los compromisos adquiridos en el Nudo Mudéjar de Andorra, tras la reducción del macroproyecto renovable anunciada por la compañía. La secretaria general del PSOE en Aragón, en declaraciones a los medios en Zaragoza, ha subrayado que junto a los megavatios comprometidos debe ir también la puesta en marcha de un plan de industrialización en la localidad minera.

    Alegría ha señalado que desde el PSOE trabajarán con “absoluto interés” para que Andorra cuente con el desarrollo industrial que merece y ha recordado la reunión que el próximo martes mantendrá el alcalde de la localidad y secretario general del PSOE de Teruel, Rafa Guía, con la directora del Instituto para la Transición Justa, Judith Carreras. “Vamos a pedir que esa energía sobrante se pueda utilizar en otro tipo de proyectos, pero también hay que exigirle, en este caso a Endesa, que cumpla con su compromiso”, ha insistido.

    La dirigente socialista también ha criticado al Partido Popular por sus declaraciones de este jueves desde la antigua central térmica de Andorra y ha reprochado al Gobierno autonómico que no impulse iniciativas industriales para el municipio. Además, ha puesto en valor la etapa de Javier Lambán al frente del Ejecutivo aragonés, asegurando que entonces se activaron proyectos industriales que hoy ya son una realidad en la localidad.

    Endesa ha rebajado de forma drástica la potencia prevista en el Nudo Mudéjar, que pasa de los 1.844 megavatios anunciados a solo 406, menos de un tercio de lo inicialmente planteado. El proyecto contemplaba más de 6.300 empleos, 500 de ellos permanentes, y una inversión superior a los 1.800 millones de euros, por lo que la modificación ha generado incertidumbre sobre su desarrollo definitivo en Andorra.